jueves, 24 de marzo de 2011

EL CONFLICTO DE MALVINAS EN EL RELATO DE UN USUARIO DE UNIVERSO ARMAS

Cuando muchos pueden pensar que ya no queda nada o poco por decir sobre el Conflicto del Atlántico Sur de 1982, aparecen nuevas cosas, imágenes o relatos, o ambos simultáneamente.


Como no va a pasar si, para la dimensión de la historia, la guerra por Malvinas es un hecho aún joven, muy joven. Un integrante de la comunidad de Universo Armas, estuvo allí como profesional del arma de submarinos. Así fue que sintió la adrenalina, la emoción, de la llamada al combate contra un viejo enemigo extranjero, usurpador, pirata.


En aquellas jornadas, sufrió, festejó, rió y seguramente lloró junto a sus camaradas. Nos vamos a enterar por su propia escritura. Es un honor para mí que haya aceptado esta tarea documental de contar sus vivencias y de referir episodios de aquel conflicto en este espacio mediante post, exclusivos, que se irán generando en diferentes jornadas. Bueno, a él simplemente: gracias.


Aclaración necesaria: esta es una relación de hechos, que quizás parezcan nimios a ojos extraños, pero son hechos que sucedieron, con la participación de gente común que por las circunstancias que estaban viviendo no fueron tan comunes. Todas las personas nombradas existen, pero preferí proteger su privacidad y no daré filiaciones reales, aunque a todos ellos los conozco y los recuerdo; a tal punto que recientemente he estado en su compañía en el festejo del 75 aniversario del Taller de Armas del Arsenal Naval Puerto Belgrano, en la base homónima.


Mi formación en Armas Submarinas se hará evidente con el correr de la narración, por lo que no la oculto y hasta diría que, por razones obvias, está desplazada a esa arma casi con exclusividad.


Descripción del ámbito del Taller de Amas


Estaba dividido en secciones y estas a su vez en subsecciones. A saber:


1- Armas submarinas.

  • Torpedos acústicos.
  • Minas.

2- Talleres auxiliares.

  • Mecánica.
  • Carpintería.
  • Varios.
  • Compresoras.

3- Artillería.


4- Administración.

  • Furrielato.
  • Oficina Técnica.
  • Personal.

5- LA CANTINA!!!


Se desempañaba como Jefe un Capitán de Fragata, Segundo Jefe un Capitán de Corbeta, jefes de Secciones eran Tenientes de Navío y de Subsecciones Tenientes de Fragata del Cuerpo Profesional Ingenieros. Todos secundados por Suboficiales y Encargados de alto nivel. En cuanto al Personal Civil, me cabe el más sincero orgullo de haber trabajado con esta gente, comprometida y capaz


Armamento con que se contaba en ese momento.


Torpedos: entre los torpedos cabía distinguir varias clases: estaban en ese momento los Antisubmarinos Acústicos (MK44 y los nuevos White Head A-244-s) y Antibuques (corrida recta mecánico MK80). No contábamos con los torpedos MK37 y SST-4 porque eran de incumbencia del Taller de Armas del Arsenal Naval Mar del Plata y la Fuerza de Submarinos.


Los antisubmarinos eran torpedos para ser lanzados desde las bordas de los buques por lanzadores tritubos de expulsión por aire comprimido. Estaban dotados de una cabeza de combate con electrónica para ejecutar una búsqueda en espiral ascendente/descendente, por sonar activo, hasta que se produjera el impacto o se descargara la batería de accionamiento del motor eléctrico.


Los MK80 antibuque, de la época de la II Guerra Mundial estaban, a la sazón, a la espera de ser desguasados y destruidos por estar vencidos. Sin embargo se van a convertir en parte integrante de una dupla de combate que pudo ser mortal: aviones Pucará y Torpedos MK80.


Minas: entre las minas que existían en el momento de la Guerra se contaba con minas de contacto, las comunes, que se ven en las películas sobre la II Guerra Mundial y minas de influencia MK-2. Estas minas, a diferencia de las anteriores responden a estímulos dependientes de los parámetros del buque: ruido, onda de presión, campo magnético, etc.


Resumiendo: las primeras necesitan de un impacto directo y las segundas por proximidad.


Artillería: en la sección Artillería se veían tanto equipos modernos (Oërlikon) como equipos antiguos. No tengo tanta precisión para detallarlos.


Preparativos


Lamentablemente no cuento con información directa. Sólo charlas de sentina que uno recogió aquí y allá. A mediados de 1981 se hablaba ya de la posibilidad de que hubiera algún tipo de “acción”. Y para algunos la confirmación fue el ejercicio realizado en noviembre de ese año, en el cual el crucero simuló ser la flota argentina y la flota simuló ser el enemigo. De aquel ejercicio participaron medios aeronavales.


Finalmente: el principio de las hostilidades


El día 02 de Abril en el Taller, al igual que en el Arsenal y en área de la base todo era nerviosismo. Escuchamos la arenga a las tropas y en general se tenía el convencimiento, el ánimo, el deseo, de que nuestras tropas, rápidamente llegaran a su objetivo y cumplieran con lo que se les solicitaba. Luego llego la noticia de la muerte del Capitán Giachino y las heridas sufridas por el Cabo Urbina, pariente de un técnico de la sección Compresoras, y un silencio y un escalofrío nos recorrió a todos. Y allí surgió el dicho, común en Bahía Blanca y Punta Alta:


“Dame una mano, dame la otra, dame un inglés, que lo hago pelota”.


¿Qué pasó con las minas antibuque?


En la seguridad de que los piratas intentarían un desembarco en las riberas del estrecho San Carlos se decidió trabajar para lograr el minado de ambas bocas del mencionado estrecho y para ello se emitió orden al “Taller” de alistar la mayor cantidad de minas antibuque.


A cada mina, dependiendo de su tipo se le debía realizar una revisión integral, para lo cual se seguía un protocolo determinado) revisar además el “muerto” y verificar el enrollado del cable, colocar la mina en su “muerto”, espoletearla y ponerle el seguro, en este caso, una pastilla que se disuelve en agua de mar. Considérese el tamaño y se tendrá idea del esfuerzo, hablamos del orden de 1 tonelada de peso: 400 kg del muerto y 600/800 kilos de la mina. A esto se le debe sumar el peso del cable, del que ahora no tengo el dato.


Me parece estar hoy allí, inmersos en el calor de la camaradería, que por si solo basta para calmar el hambre, la sed y el sueño en pos de proveer para la defensa de la Patria. Para darse una idea, una noche quedé dormido en dos sillas acomodadas una a la par de la otra y desperté cubierto por el capote de un Suboficial. Era el momento de la Patria y no había diferencias entre un civil, un Teniente de Fragata o un Suboficial: todos cooperábamos para hacer lo mejor y más rápido posible nuestra tarea. Les aseguro que nadie lo hacía para ser un héroe o pensando en un beneficio propio.


Luego de varios días de trabajo, en los que el personal de la sección minas se esforzó al máximo, un total de 150 minas se embarcaron en el ELMA Río Carcarañá, que zarpó hacia las islas a las que llegó el día 26 de abril. A partir de este momento procedió a descargar aprovisionamiento.


El 08 de mayo comenzó el alije de su carga hacia el “Isla de los Estados”, buque que consiguió minar la entrada a Puerto Argentino, sembrando dos campos con un total de 25 minas. Esta fue una tarea de gran riesgo, por ejemplo, una de las minas rompió su eslinga y cayó a la bodega.

El ELMA Río Carcarañá y el ARA Isla de los Estados, quedaron como guardianes del Estrecho San Carlos. El Isla de los Estados fue detectado el 10 de mayo por la HMS Alacrity que lo atacó con su cañón de 4,5” y le realizó 15 disparos de artillería que lo hicieron estallar instantáneamente debido a su carga de combustible y munición. El Río Carcarañá, por su parte, fue atacado el día 16 de mayo aproximadamente 13:30 por dos Harrier con bombas y fuego de cañón que lo inutilizaron. Luego, en los ataques del 23 y 24 de mayo fue definitivamente hundido.


Dado que hubo otros buques surtos en el Apostadero Naval Malvinas, sería por demás ingrato no nombrarlos en este recuerdo. Honor a ellos y a sus tripulantes: ARA Bahía Buen Suceso, ARA Isla de los Estados, ELMA Formosa, ELMA Río Carcarañá, Yehuín, Forrest, Monsumen, CG82 Islas Malvinas, GC83 Río Iguazú y unidades menores.


Glosario:


“Muerto” o ancla: Es un dispositivo mecánico, de considerable peso, que en estado seco contiene enrollado el cable que mantiene a la mina flotando cuando está activa (o sea hundida bajo la superficie). Este bloque de metal debe tener considerable peso (250 a 400 Kg) pues la mina flota por contener aire en su interior y esto genera una fuerza ascensional importante. Cuando la mina se hunde, un seguro de tracción libera el cable, llamado “orinque” en la jerga, y la mina, por su flotabilidad positiva, asciende hasta quedar a una distancia de 3 a 10 metros de la superficie.


Seguro de la mina: existen de varios tipos. De pastilla, son llamados aquellos seguros que están compuesto por una pastilla de sal que se disolverá al estar en el agua, dejando el circuito armado, a estos suele llamárselos de tiempo o temporales. Los seguros hidrostáticos son aquellos que cambian su estado en función de la presión a que son sometidos al estar sumergidos.


Espoleta: en las minas a que nos tienen acostumbrados las películas de la II Guerra, o minas de impacto, se llama espoleta, o “cuerno” en la jerga, a las protuberancias que sobresalen del cuerpo de la mina, y que al romperse por el impacto de la banda de un buque activan el circuito eléctrico que provoca el estallido. En las demás minas, la espoleta, es un interruptor que será activado de algún modo (por ejemplo, en las minas de antena por cerrarse un circuito eléctrico).


Tipos de minas:


- De contacto: es la más convencional de todas y es la que he dicho se pueden ver en las películas de la II Guerra.


- De influencia: contienen sensores que detectan variaciones debidas al paso de un buque, por ejemplo: onda de presión, ruido, variación del campo magnético. Un tipo especial de estas minas es la mina de influencia de fondo que esta apoyada en el lecho marino.


- De Antena: este tipo de mina tiene en su parte superior o domo una antena. La antena esta conectada a la base de la mina y a través de esta hasta la base, que se comporta como un contacto de tierra. Al ser tocada la antena por el buque se produce una descarga de estática que activa y detona la mina

Funcionamiento de una mina: la explosión puede causar daño directo, por ejemplo averiando hélices, líneas de eje, destrucción de popa o proa e incluso destrozando la base o quilla del buque, especialmente en las de contacto, por su cercanía al buque que la impactó. También puede producir daño indirecto: la fractura de la superestructura por la doble acción que se produce de expulsión del agua y luego contracción en lo que se conoce como “la burbuja”: el buque queda momentáneamente apoyado en su popa y proa y esto hace que se parta, esto es más común que suceda con las minas de influencia.

Puntualizando sobre el valor estratégico/táctico de las minas antibuque: dentro del presupuesto de la guerra, es una de las armas de más bajo costo, con excelente capacidad de disuasión, obligando a la fuerzas enemigas a un gran trabajo para desactivarlas y a incluir medios aptos para su detección y captura. Incluso en la relación “costo del arma vs costo del equipamiento averiado” es casi insuperable. La contra que tiene es la necesidad de “adivinar” por donde se desplazará el enemigo y la necesidad de crear “campos minados” con distintos de minas, y gran cantidad de ellas, para tener los efectos deseados.


Las minas antibuque se plantan para que queden suspendidas a distintas profundidades, dependiendo de su tipo para accionar contra buques y contra submarinos.


La nueva generación de minas antibuque: los nuevos tipos de mina incluyen minas inteligentes depositadas en contenedores en el fondo del mar y que detectan la firma del buque, esto es: parámetros conocidos sobre sus datos de desplazamiento, y que afectan sólo a esa unidad. Se mantienen en estado seco en su contenedor y una vez inundado y abierto este, se comportan como un torpedo, acercándose a su blanco por medio de un motor eléctrico. Otras minas de este tipo no conocen previamente a su blanco pero cuentan con inteligencia para atacar a determinados blancos diferenciados por su velocidad o por su tamaño. En general cuentan con un sistema de IFF previo para evitar atacar buques propios.


Fuente: http://blogs.perfil.com

2 comentarios:

Maximiliano dijo...

Hola, una consulta:
Leí hace un tiempo un articulo titulado "las 12 invaciones Inglesas" que era realmente muy interesante por lo novedozo (por lo menos para mí.
Por lo que veo fué removido. ¿podría enviarmelo por correo electrónico o decirme donde encontrarlo?
Atte
Maxi

Fundación Malvinas dijo...

Pedimos disculpas, seguramente por motivos involuntarios ha sido removido el artículo.
Lo hemos colocado nuevamente en el blog
Saludos