22 de enero de 2019

A 186 AÑOS DE LA OCUPACIÓN BRITÁNICA, EL GOBIERNO RATIFICÓ EL DERECHO DE SOBERANÍA SOBRE LAS ISLAS MALVINAS



Cancillería manifestó en un comunicado la intención de “reanudar las negociaciones que permitan encontrar una solución al conflicto”.

 
Las Malvinas fueron ocupadas en 1833 por las fuerzas armadas del Reino Unido.

A 186 años de la ocupación de las Islas Malvinas por parte del Reino Unido, el Gobierno ratificó su derecho de soberanía sobre el archipiélago del Atlántico Sur. "Constituye un objetivo permanente e irrenunciable del pueblo argentino", aseguró mediante un comunicado, en consonancia con lo que postula la Constitución Nacional.

A través de un texto difundido por el ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, manifestó la intención de "reanudar las negociaciones que permitan encontrar una solución" al conflicto de soberanía. Además, reiteró la voluntad de trabajar en "la construcción de un clima de confianza para que ello suceda".
  
Cancillería, además, remarcó que las Naciones Unidas "reconocen la existencia de una situación colonial en las Islas Malvinas" y que la Argentina "continúa recibiendo el apoyo de los países de la región a sus legítimos derechos de soberanía en la Cuestión Malvinas, tanto bilateralmente como a través de distintos foros regionales".  "Otros foros multilaterales como la OEA, el G7 más China y la Cumbre Iberoamericana han solicitado la reanudación de las negociaciones", agregó.

Sobre el final del comunicado, el Gobierno reafirmó los "legítimos e imprescriptibles derechos de soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes".

El 3 de enero de 1833, las Malvinas, que integran territorio nacional argentino, fueron ilegalmente ocupadas por las fuerzas militares del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte.

Soldados argentinos en Malvinas. (Archivo: DYN)
Soldados argentinos en Malvinas. 

En abril se cumplirán 37 años el enfrentamiento armado, tras el intento argentino de recuperar la soberanía de las islas por la fuerza.

Fuente: https://www.clarin.com

LOS BEATLES Y LA ISLA DE LOS CONDENADOS: CÓMO FUE LA GUERRA PSICOLÓGICA DEL REINO UNIDO EN MALVINAS



Documentos desclasificados en Londres revelan una estrategia de propaganda para desmoralizar a los soldados argentinos que en 1982 lucharon en las islas

Por Federico Rivas MOLINA

Guerra de Malvinas 
Detalle del panfleto lanzado por los británicos sobre soldados argentinos durante la Guerra de Malvinas.

Abril de 1982 en las Islas Malvinas. ¡¡Islas de condenados!!, lee un soldado argentino en un pequeño papel impreso en letras rojas que acaba de recoger en los cerros de Monte Longdon. Hay cientos de ellos desparramados entre los arbustos achaparrados por el frío y el viento. Debajo de ese titular de reminiscencias dantescas hay un pequeño texto: “Soldados de las fuerzas argentinas: están Uds. completamente a solos. Desde su patria no hay esperanza de relevo o ayuda. Pronto caerán sobre ustedes los rigores de un invierno cruel y despiadado […] Sus familias viven en el tremendo terror de que nunca volverán a verlos". El soldado no lo sabe, pero acaba de dar con el producto de una elaborada guerra psicológica ideada en Londres para minar su moral y convencerlo de que lo mejor es entregarse a las fuerzas británicas.

Un panfleto como aquel que leyó el soldado argentino está entre las 189 páginas de documentos que bajo el rótulo de “ultra secretos” acaba de desclasificar el ministerio de Defensa del Reino Unido. Los textos, publicados por BBC Mundo, revelan los detalles de una guerra psicológica hasta ahora apenas conocida. El Grupo Especial de Proyectos (GEP) tuvo la misión de engañar a los soldados que la dictadura argentina había desplegado en Malvinas a partir del 2 de abril de 1982. El eje de la campaña fue convencer a esos jóvenes que apenas tenían 18 años de que sus jefes eran unos ineptos que, más temprano que tarde, los dejarían abandonados en Malvinas, a merced del frío, mal pertrechados y cerca de morir de hambre. Desertar era la mejor solución para terminar con esos padecimientos y reencontrarse con esa familia que los esperaba en el continente con una cama caliente.

Guerra de Malvinas 
Mensaje elaborado por el GEP para las tropas argentinas en Malvinas.

“Yo he tenido en la mano esos panfletos”, dice a EL PAÍS Mario Volpe, presidente del Centro de Ex Combatientes Islas Malvinas (CECIM) La Plata. “Aparecían tirados por ahí en medio del campo, desparramados desde algún avión o tal vez por los mismos kelpers. Yo estuve en Monte Longdon, a 14 kilómetros del pueblo, y algunas veces encontré panfletos en los cerros. Los recuerdo, de color rojo, con tres o cuatro textos diferentes. Uno era el de la isla de condenados y recuerdo otro que hablaba de los Beatles. El mensaje era algo así como “compartimos la misma música cuando éramos jóvenes, qué sentido tiene ahora que peleemos”. Todos giraban alrededor de la misma idea: “No pierdas el tiempo peleando por estas islas”, explica.

El GEP imprimió unos 12000 panfletos de propaganda “desmoralizadora”. Además de los Beatles y la “Isla de condenados”, un tercer modelo apelaba a la derrota de guarniciones argentinas para advertir sobre las consecuencias de la resistencia. Usaron para ello la foto del Capitán Alfredo Astiz, luego famoso por su participación en la identificación y asesinato de integrantes de Madres de Plaza de Mayo durante el terrorismo de Estado.

El soldado veía a Astiz cuando entregaba las armas en las islas Georgias del Sur. “Tus valerosos compañeros de armas ubicados hace poco en las islas Georgia del Sur han vuelto a su tierra patria. Fotografías de ellos recibiendo la bienvenida con honores militares y reunidos con sus seres queridos han aparecido en todos los periódicos", dice el panfleto en manos de la BBC. “Tomaron una decisión correcta y honorable. Tú debes ahora hacer lo mismo. Piensa en el peligro que te encuentras. Tus raciones y pertrechos de guerra están escasísimos […] Piensa en tus seres queridos y en tu hogar que esperan tu dichoso retorno".

Los británicos tildan de incompetentes a los jefes de la ofensiva militar argentina en Malvinas.
Los británicos tildan de incompetentes a los jefes de la ofensiva militar argentina en Malvinas.

Para fomentar aún más las deserciones, los británicos también arrojaron sobre los argentinos salvoconductos con la firma del jefe de las fuerzas británicas, el Contraalmirante John Woodward. Pero los documentos revelan también lo rápido que los británicos percibieron el fracaso de la campaña. El GEP se quejaba en 1982 de la falta de información necesaria para dar con “las características psicológicas de la audiencia", es decir los soldados argentinos. Incluso pusieron en duda que los mensajes hayan llegado alguna vez a sus destinatarios, algo que 35 años después el argentino Mario Volpe puede aclarar. Los soldados sí tuvieron contacto con los panfletos. “Aparecían cada tanto y eran el comentario entre los soldados. Los milicos nos decían “ojo con la propaganda inglesa”, pero lo cierto es que no tuvieron ningún efecto entre los soldados, no conocí nunca un caso de deserción que pueda atribuirse a esos mensajes”, dice.

Salvoconducto entregado por Reino Unido a los soldados argentinos.
Salvoconducto entregado por Reino Unido a los soldados argentinos

A la guerra de panfletos los británicos sumaron otra estrategia comunicacional muy de la época: una radio con emisiones con mensajes de propaganda en castellano. Fue un fracaso: el GEP argumentó entonces que los soldados argentinos no tenían radios portátiles. “Eso no es cierto. La radio inglesa no la escuché nunca pero no fue porque no tuviésemos cómo hacerlo”, dice Volpe. “Sintonizábamos radio Carve de Montevideo y radio Provincia de Buenos Aires. Se escuchaban bien por el tema del agua, que facilita la señal. Incluso llegaba Radio Colonia desde Uruguay, sobre todo por la noche”, dice Volpe.

¿Y qué hubiesen escuchado los argentinos en caso de sintonizar la emisora Radio Atlántico Sur (RAdS), como la llamaron los ingleses? Una emisora “neutral e imparcial que informe de los hechos", según la definió el GEP. La idea fue que contara con fuentes del gobierno británico y de Argentina, como contracara de los discursos triunfalistas que los argentinos recibieron del aparato de propaganda de la dictadura. El GEP admitió luego que el problema de fondo no fue de contenido sino de forma. La respuesta la encontró en una comunicación del ejército argentino interceptada por sus servicios de inteligencia. Lapidarios, los militares argentinos nunca se tomaron en serio a la RAdS porque “el lenguaje usado era cercano al de los centroamericanos y carecía del conocimiento idiomático del español de Argentina”. En el GEP faltaron expertos en lenguas.

Fuente: https://elpais.com

EL DÍA QUE LOS INGLESES SE RINDIERON ANTE LOS ARGENTINOS EN MALVINAS


Rendición de los soldados británicos en Malvinas en 1982

A 35 años de la Guerra de Malvinas, Sputnik habló con Rafael Wollman, el fotoperiodista argentino que registró con su cámara el desembarco argentino y la rendición de los soldados británicos en las islas.

En tiempos de cámaras analógicas y rollos que se podían velar, el fotógrafo argentino Rafael Wollman registró, en exclusiva, la rendición británica en las Islas Malvinas, el 2 de abril de 1982.

"Volé a Malvinas el día 23 de marzo para retratar la vida en las Islas. En ese momento en el mundo no había mucha noción sobre qué pasaba allí. Recorrí las Islas, conocí a su gente, fui a los bares, saqué las fotos que debía, pero me di cuenta que había una cuestión: todo estaba bien si no se mencionaba la palabra soberanía", recordó Wollman.

Según el fotógrafo, para ese entonces en Malvinas no había ningún indicio de que podía pasar algo. Pero el 1 de abril, mientras Rafael cenaba en su hotel, el gobernador inglés interrumpió la transmisión radial. Dijo que tenía evidencia de que tropas argentinas iban a llegar a Malvinas esa noche. "Comenzó a dar instrucciones. Se suspendían las clases, los hombres debían dirigirse a determinado lugar, no había que circular por la calle, la radio iba a permanecer transmitiendo toda la noche como nexo entre los ciudadanos", dijo.

Rendición de los soldados británicos en Malvinas en 1982 
Rendición de los soldados británicos en Malvinas en 1982

En ese momento "todo el mundo se dio vuelta para mirarme. Yo no tenía nada qué decir. Esa noche me vinieron a buscar unos marines a mi habitación y me llevaron a la casa del gobernador. Luego me dejaron en la casa de su chofer, a unos metros de la suya", señaló.

Desde ese sitió vivió el episodio. "La gente llamaba a la radio y decía que veía luces o escuchaba voces o que había visto un tanque. Era surrealista. Por onda corta escuchábamos la BBC, era como si estuvieran en otro planeta. No sabían nada de lo que estaba ocurriendo".

En la isla había 80 marines británicos. Su cuartel era Moody Brook pero la defensa se concentró en la casa del gobernador. "De pronto se empezaron a escuchar gritos en castellano. Luego disparos y explosiones de granadas. En un momento se le pidió al gobernador que se rindiera, pero dijo que no lo va a hacer frente a esos “malditos argentinos”. Más tarde entendió la superioridad numérica. No querían bajas y poco después se rindieron", aseguró el fotógrafo.

Rendición de los soldados británicos en Malvinas en 1982
Rendición de los soldados británicos en Malvinas en 1982

A los rendidos los embarcaron hacia Montevideo. Al enterarse, el gobernador, quien se rindió de traje, "fue y se puso su uniforme de gala, con plumas y todo". Me miró a los ojos y me dijo “ahora debes estar contento", dijo Wollman. Luego izaron la bandera argentina en la casa del alcalde.

"A Gran Bretaña no le interesan Malvinas o los isleños, sino la enorme base militar en el Sur"

El 2 de abril el Gobierno argentino anunció que había recuperado las Malvinas, y la población realizó una gran manifestación de apoyo. "Cuando volví al continente, el 3 de abril, tomé dimensión del material que tenía. Había gente de todas las agencias de todo el mundo en Comodoro Rivadavia ofreciendo lo que sea por las fotos", indicó.

Más tarde Gran Bretaña mandaría a su flota para luchar contra los argentinos. La guerra duró 74 días, murieron 649 efectivos argentinos, de los cuales 123 hoy siguen sin identificar en el Cementerio Argentino de Darwin ubicado en Malvinas.

Rendición de los soldados británicos en Malvinas en 1982
Rendición de los soldados británicos en Malvinas en 1982

"Algunos dicen que mis fotos fueron muy fuertes. Tengo amigos ingleses que lloraron al verlas. Era una humillación. Hay quienes me dicen que por mi trabajo Inglaterra mandó la flota. Eso no puede ser cierto. Lo que pasó fue que el gobierno de facto mandó 10000 soldados y Gran Bretaña respondió", concluyó.

Fuente: https://mundo.sputniknews.com

COINCIDENCIAS KIRCHNER-CAMERON




"No hay nada en la Nación superior a la Nación misma". Carlos Pellegrini.

Por Carlos E. VIANNA *

Mientras se agrede la imagen de los héroes de Malvinas, el 25 de Mayo último, por la cadena oficial de radio y televisión, una madre de Plaza de Mayo cantó el Himno Nacional con una bandera argentina que, en vez del sol, ostentaba un pañuelo, imagen de la organización que defiende a los guerrilleros que atacaron a la Nación durante la guerra fría. Sólo faltaba Schoklender. Pero como si esto fuera poco, muchos héroes de Malvinas, como el Almirante Büsser o el Coronel Losito, están presos por razones políticas, mediante procesos que, de acuerdo con lo expresado por prestigiosos jurisconsultos, violan las declaraciones, derechos y garantías de la Constitución nacional. 

Mientras la presidenta critica al primer ministro de Gran Bretaña, David Cameron, por sus declaraciones en contra de cualquier negociación sobre Malvinas, apoya y presiona a los jueces para que continúen enviando a prisión a nuestros héroes que combatieron por las islas. Ella, ferviente defensora de los derechos humanos, se olvida, lo mismo que David Cameron, de que muchos soldados argentinos fueron asesinados por los británicos, luego de entregarse como prisioneros de guerra. 

El Cabo Vincent Brandley, veterano británico de la batalla de Mont Longdon, declaró: "De repente, escuchamos gritar "mamá, mamá", un tiro a lo lejos y vimos caer a un argie desde los acantilados. Los gritos continuaron y entonces tratamos de treparnos para ver qué pasaba, cuando vimos caer a otro argentino". Continúa Brandley su relato: "Varios de nosotros corrimos al área donde se producía aquel hecho. Debajo del acantilado, un grupo de nuestros soldados enterraba a los argies, que habían sido concentrados para ese propósito".

El soldado argentino Roberto Alarcón, veterano del combate de Pradera del Ganso, dijo: "Muchos fuimos obligados por los ingleses a trasladar municiones, vimos con nuestros propios ojos cómo algunos soldados eran despedazados cuando las municiones explotaban".

El Cabo argentino José Carrizo, ya prisionero, fue obligado a arrodillarse; luego, golpeado por dos ingleses y, después, ametrallado. 

"Nos obligaron a caminar por campos minados. Los cuerpos de los soldados argentinos ejecutados fueron puestos en bolsas...", dijo el soldado argentino Luis Alberto Gómez, prisionero de los británicos. ("Clarín" , 6 de febrero de 1994, páginas 2 y 3).

Julia Solanas Pacheco, integrante de la comisión que investigó posibles asesinatos de soldados argentinos, declaró que se cometieron "graves violaciones", por parte de las tropas británicas; entre ellas "el asesinato de soldados heridos" ("La Prensa" , 7 de febrero de 1994, Pág. 4). Solanas Pacheco dijo, también, que pudieron comprobarse las identidades de "unos cuantos soldados argentinos ejecutados, pero otros no se saben los nombres, porque los sobrevivientes vieron los cadáveres, pero no les vieron las caras" ("La Nueva Provincia", 7 de febrero de 1994, Pág.2). 

La conclusión de la comisión investigadora argentina fue que se trató de asesinatos y no de fusilamientos, puesto que la Convención de Ginebra "considera como fusilamientos sólo los casos en que hubo un juicio sumarial previo a la ejecución". ("La Nueva Provincia", Op. Cit.).
     
Scotland Yard recomendó "que no haya juzgamientos", a pesar de que reconoció "la existencia de evidencias suficientes". (Diario "El Popular", 7 de febrero de 1994, Pág. 6) y el alto mando militar británico presionó para que no se investigue. También el General Martín Balza, actual embajador en Colombia, coincidiendo con ellos, dijo que no le constaba.
Obviamente que estos crímenes fueron excepciones, ya que la mayoría de los prisioneros argentinos fue tratada mejor de lo que el actual gobierno argentino trata a sus presos políticos veteranos de Malvinas, pero esas excepciones no dejan de manchar el honor del ejército y la armada británicos y, por supuesto, del gobierno argentino.

Frente a esta defensa del gobierno británico de sus tropas, el Coronel Losito está actualmente en prisión. El mismo desarrolló en Malvinas la siguiente acción, en el batallón comando 602: "Fuerzas de elite británicas con órdenes de aniquilar al enemigo atacaron con todo tipo de armamento... Losito, antes de poder salir, es alcanzado en la cabeza por una esquirla de cohete antitanque que lo hirió. Pese al intenso combate, logró replegarse hacia una posición elevada. En ese trayecto, una bala de fusil FAL le alcanzó la pierna izquierda, hiriéndolo nuevamente de consideración. Sin perjuicio de ello, continuó el combate, aun luego de que el jefe de la patrulla argentina decidió rendirse. El fuego del entonces Teniente Primero Losito cesó sólo cuando se desvaneció a causa de la pérdida de sangre. Losito fue atendido por los británicos y se convirtió en prisionero de guerra durante un mes. En esa ocasión, el doctor Rick Jolly, jefe del equipo médico inglés, curó las heridas de Losito".

Este médico, que fue la cara caballeresca de las fuerzas británicas, envió una carta a su ex paciente, en la que dice: "No conozco los detalles de las acusaciones del caso que comprende a Horacio Losito, o cuáles fueron sus órdenes y actuaciones en ese momento. A pesar de eso, puedo establecer que, después de haber sido testigo de sus cualidades personales y haber apreciado a estas en circunstancias difíciles y peligrosas, considero a este oficial como una espléndida persona, un hombre de moral íntegra, cálida personalidad y con una lealtad muy significativa a su deber patriótico. Me siento muy satisfecho de haberlo ayudado a recuperar su salud". El enemigo fue quien reconoció la talla del héroe, mientras el gobierno y la "justicia" argentina lo condenaron.

Recientemente, como si lo hubiera ordenado Cameron o el General Pinochet, el Contralmirante Carlos Alberto Büsser, quien comandó la reconquista de Malvinas en 1982, fue detenido, acusado de haber interrogado, en 1977, a un acusado de ser espía chileno, durante el diferendo por el control del canal Beagle, que había llevado a la posibilidad de un conflicto bélico con Chile. La toma de Malvinas fue un hecho táctico brillante de este Almirante argentino. Y aunque la guerra fue un error trágico, siempre debemos estar reconocidos a quienes lucharon por la Patria, cumpliendo con su deber.

Büsser, preso; el Coronel Losito, preso; muchos veteranos, presos; el Teniente Coronel Víctor Manuel Paz también preso, por haber rendido homenaje al Contralmirante Robacio, recientemente fallecido. En 1982, el entonces Capitán de Fragata Robacio comandó el Batallón de Infantería de Marina Nº 5, que combatió hasta agotar todas sus municiones, acto heroico que fue reconocido por el mando británico, pero que ahora niegan el ministro de Defensa argentino y el jefe de Estado Mayor del Ejército. Ante el clamor público, le levantaron la sanción a Paz, pero lo relevaron del cargo. Para qué hablar de la actitud insólita y macabra del intendente de Mar del Plata, pero siguiendo la orientación oficial.

David Cameron y Cristina Kirchner, en cambio, no tienen diferencias con respecto a la condena de muchos héroes argentinos de Malvinas actualmente presos: ambos condenan a las tropas argentinas y se olvidan de los crímenes cometidos por algunos militares británicos contra estas. Claro, David Cameron defiende a su patria y Cristina Kirchner, ¿lo hace?

* Licenciado en ciencia política, ex secretario Académico de la Universidad Nacional del Comahue y profesor de teoría política I y de introducción a la ciencia política, en la carrera de ciencia política de la Universidad Abierta Interamericana (UAI-Rosario).

Fuente: https://www.taringa.net


MALVINAS: LA EXPERIENCIA DE UN SOLDADO BRITÁNICO, A TRAVÉS DE LAS CARTAS QUE LE ENVIÓ A SU FAMILIA



Las misivas permiten ver la mirada que tenían de los "argies", la guerra y las islas

Steve Cocks, de 18 años, fue embarcado en el Queen Elizabeth 2, conocido como QE2 durante la guerra, y se convirtió, desde los primeros días, en un profuso escritor de cartas a su familia. Su madre las guardó celosamente y se las devolvió en 2008. Por medio de sus palabras se puede reconstruir su experiencia, sus penas, sufrimientos, pero contados en un tono liviano, para no preocupar a sus padres. Pertenecía al Cuerpo de Efectivos del Ejército Real, y le tocó avanzar en el extremo este del Monte Tumbledown la última noche de combate.

Era entonces un joven comunicativo, y en su ir y venir de cartas al Reino Unido, demuestra la fluidez de la comunicación con las familias de los soldados británicos. Tuvo tiempo de pedir a su madre que le envíe libros para leer en sus ratos libres. Su función era trasladar pertrechos, comida y provisiones, mientras las tropas se movían por las islas.

En la primera de esas cartas, fechada el 12 de mayo de 1982, Steve relató, asombrado, cómo el Queen Elizabeth 2 se transformó de un crucero de lujo a un buque de transporte de tropas que llevó al Atlántico Sur más de tres mil soldados y 650 voluntarios. Steve, como otros, esperaba volver a su tierra en dos semanas. Todo al principio parecía ser un ejercicio militar.



12 de mayo de 1982

Querida mamá, papá y Dave

Estoy bien, escribo mi primera carta a bordo del QE2. Abordamos muy temprano, mirados por una pequeña muchedumbre de parientes y una enorme acumulación de fotógrafos y equipos de película. El QE2 ha cambiado de ser un barco de lujo a un buque de tropas para unos 3000 soldados. Atrás tienen las vitrinas con vajilla, los lujosos salones fueron reemplazados por filas y filas de camas de campo. Sin embargo, todavía hay muchas cosas buenas. La comida es fantástica. Está cocinando la tripulación, no los chefs del Ejército, y como resultado, nos alimentamos muy bien.

En realidad, nos permiten galones de leche para beber para el desayuno. Los camareros aclaran que hay que mantener los comedores limpios cada hora de la comida, y esto no puede ser fácil cuando hay 3000 soldados a bordo. Donde quiera que vayas hay soldados, ametralladoras, rifles, sub-ametralladoras, armas antitanques, morteros, armas antiaéreas y pilas y montones de tiendas que se derraman sobre las cubiertas en todas direcciones. Junto con los Guardias Galés y Gurkas hay artillería, tripulaciones antiaéreas y personal de cada cuerpo y brazos de apoyo en el Ejército.

La tripulación es fantástica, son alegres, serviciales y bastante dispuestos a entablar conversación. Los compadezco porque trabajaban con pasajeros bastante dóciles, ricos y bien educados. ¡Ahora tienen que lidiar con nosotros!

Hasta ahora no hemos hecho más que sentarnos alrededor y explorar el barco. Es enorme, con una piscina, una lavandería, cine y tiendas. Una cosa graciosa que escuché fue un comentario de la tripulación, todo el Ejército puede acceder a la cerveza y el chocolate y los precios son muy baratos, es precio de coste. Nos sorprende lo mucho que nos cobraron en las tiendas en tierra.

La moral es muy alta y todo el mundo está teniendo un gran tiempo escribiendo mensajes en las sábanas y colgándolas por los lados del buque. El aburrimiento es la única cosa fatal con la que tenemos que tener cuidado. Como ya he mencionado anteriormente no hay prácticamente ningún espacio adicional para hacer entrenamiento de armas y ejercicio, pero eso no me preocupa. El único problema es que no tengo ningún sello postal, así que ¿podrían enviarme 2 o 3, por favor? Les reembolsaré, por supuesto.
Bueno, un montón de amor a toda la familia. Escribiré como sea posible y espero volver en 2 semanas.

Steve

El soldado siguió escribiendo cartas, muchas, y recibiendo noticias de su familia, siempre en un tono que no genere preocupaciones, naturalizando lo que veía, sin demostrar que estaba sufriendo, pero siempre diciendo cuánto los amaba y cuánto deseaba volver a casa. Algunas son breves, como para mantener el contacto, y otras, en momento de ocio, son largas y llenas de detalles de lo que hacía y experimentaba en Malvinas. Escribió otra el 19 de mayo, aún embarcado, breve, en la que sólo comentó que por razones de seguridad no podía decir dónde estaba el buque.

La carta del 21 de mayo muestra un Steve mucho más concientizado de la guerra.

Papa y Mama. Les escribí a los dos ayer, así que no tengo mucho que decir. No nos vamos a quedar en la Isla Ascensión. Todo lo que estamos haciendo es ir a su alrededor en círculos cargando los suministros. Esta noche iremos al sur, pero probablemente sabrán esto por las noticias de todos modos. Cuando nos unamos al Grupo de Tareas, probablemente desocuparemos el QE2 y embarcaremos navíos de la Marina para minimizar las posibilidades de que toda la brigada termine en el agua. Como resultado, las cosas probablemente serán mucho más seguras.
Somos primordialmente una fuerza de reserva para respaldar a los marines, pero de repente podemos ser requeridos para actuar. Una vez más, se rumorea que hay otra brigada bajo entrenamiento y creemos que formaran una guarnición.

Tal como está, tenemos pocas posibilidades de expulsar a los "argies" de las islas a través de operaciones puramente militares en un futuro previsible. Necesitamos superar en número a los enemigos 3 a 1 para ganar en una cierta victoria. Nos hacen creer, que nos superan en número de 2 a 1. Sin embargo, eso no es tan malo porque la mayoría de los soldados son nuevos reclutas incorporados en febrero. Utilizan las mismas armas de infantería que nosotros, y apreciamos plenamente su capacidad de fuego. Pero el entrenamiento de las tropas es inexperto.

Volvió a escribir en junio, ya concluida la guerra.

Después de una semana en Bluff Cove atacamos y tomamos Tumbledown. Esa noche fue el momento más aterrador de mi vida, por lo menos 3 veces puedo ahora decir que hemos sido bombardeados.

Después de la batalla apilamos a los muertos y después de eso fuimos llevados de vuelta a Fitzroy, pasamos 4 días en un galpón de ovejas. Ahora estoy en el Sir Edmund que es un ferry de la British Rail North Sea.

Steve pasó cuatro o cinco días a bordo del ferry y luego fue trasladado al frigorífico donde estaban los prisioneros argentinos una vez terminada la guerra. El joven soldado, muy observador, hizo una clasificación de los prisioneros según su grado de comunicación con las tropas británicas.


Queridos Papa y mama, mediados de junio.

Actualmente estamos cuidando alrededor de 500 "argies" en una antigua planta de refrigeración. Es muy extraño ver a los seres humanos trabajar mientras uno está parado allí con un rifle cargado. No son un mal grupo. Tenemos 4 grupos distintos, los oficiales de rango superior, es decir, Generales, etc, se mantienen bajo llave casi todo el tiempo, por su propia seguridad. El segundo grupo son los oficiales de menor rango, estos son comandantes de pelotón y compañía. No son muy amigables porque perdieron la guerra. Celebran la misa cada mañana. Todo lo que se oye es Santa María bla bla, Santa María bla bla. El tercer grupo son todas las tropas regulares y suboficiales de las compañías. Estos son bastante reservados, pero a veces se complacen con pequeñas conversaciones. El cuarto grupo son los conscriptos. Estos son los más populares entre nosotros. Son hombres casi alegres, serviciales y obedientes. Si les dices que hagan algo, lo hacen de inmediato. Constituyen alrededor del 75% de presos y todos parecen estar muy contentos con ser prisioneros.

En cuanto a volver a casa se refiere, el último rumor, que es muy potente, parece sugerir de mediados de julio a finales de agosto. Así que parece que voy a pasar mi decimonoveno cumpleaños aquí.

Con Amor, Steven

Las últimas cartas son de fines de julio. Steve aún estaba en Malvinas. Estaba aburrido, llenando y vaciando un galpón para ocupar el tiempo. Todavía no sabía cuándo iba a regresar a su país.

Pienso en ti, mamá, en Inglaterra y es sólo ahora que me doy cuenta de lo maravillosa manera en que vivimos.

El Queen Elizabeth 2, de la Compañía Cunard Line, regresó al Reino Unido y fue recibido en Southampton por la Reina Isabel y la Reina Madre, a bordo del yate Real Britannia, su capitán, Peter Jackson, hizo llegar este mensaje a la reina: "El Queen Elizabeth 2 de Cunard se enorgullece de haber estado al servicio de las Fuerzas de Su Majestad".

Steve Cocks volvió a casa los primeros días de agosto de 1982. Buena parte de sus cartas, podrían ser de un soldado argentino, joven y sorprendido por la guerra. Solo fueron publicadas en su blog Steve's Biking Blog The Falklands, y su testimonio forma parte del libro Return of Tumbledown, de Mike Seear, jefe del batallón de rifleros gurkas durante la Guerra de Malvinas.

Una de las últimas cartas de Steve deja entrever sus sentimientos sobre las islas y la guerra. Muchos jóvenes británicos participaron de ella, incluso algunos de 17 años. En el Reino Unido, por aquellos años, quien no estudiaba ni trabajaba era alistado, a veces como aprendices desde los 11 años. Tras la Guerra de Malvinas, nunca más fueron enviados al frente, de ocupación o de combate, los menores de 18 años.

Bueno, esto es algo que nunca quiero hacer de nuevo y, sin duda, hay algunas experiencias que no quiero volver a vivir. Las Malvinas son húmedas, frías y muy poco atractivas. Por qué los argies estaban dispuestos a perder miles de hombres, me supera. Ah, ahora oigo el helicóptero. Escribiré más tarde.

Mucho amor (lo digo en serio)

Steven

Fuente: https://www.infobae.com