Mediante la ordenanza 40/2019, el Honorable Concejo
Deliberante de Oliva ratificó dos convenios suscritos por la Municipalidad de
Oliva y la Cooperativa Agropecuaria La Federación, por la cual el erario local
se comprometió a desarrollar la obra de gas natural en predios de la entidad
sobre ruta provincial 10 y el loteo de una manzana propiedad de la institución.
Dichos acuerdos
beneficiarán al desarrollo del imponente proyecto en el cual trabaja el Museo
Nacional de Malvinas
Mediante la ordenanza 40/2019, el Honorable Concejo
Deliberante de Oliva ratificó dos convenios suscritos por la Municipalidad de
Oliva y la Cooperativa Agropecuaria La Federación, por la cual el erario local
se comprometió a desarrollar la obra de gas natural en predios de la entidad
sobre ruta provincial 10 y el loteo de una manzana propiedad de la institución.
Todo esto a cambio del retiro de las instalaciones
que la entidad posee en el predio del ferrocarril para avanzar en el proyecto
que lleva adelante el Museo Nacional de Malvinas.
Al tanto de dicho convenio estuvo participando,
juntamente con la actual administración de Oscar Tamis, el intendente electo de
la UCR y actual concejal Octavio Ibarra y miembros integrantes del Museo
Nacional de Malvinas con Gabriel Fioni a la cabeza.
Tras la renovación del acuerdo que la Cooperativa
La Federación tiene con la empresa Nuevo Central Argentino que vencía el pasado
31 de mayo y se prolonga por 12 meses más, se llegó a la necesidad de la
elaboración de dichos convenios para proceder al desalojo en el sector.
La entidad cooperativa agropecuaria desocupará el
galpón advenido en silo de 1063 metros cuadrados, los silos de instalación fija
que ocupan un ratio de 700 metros cuadrados y la balanza que ocupa una superficie
de 70 metros cuadrados, todos ubicados en predios de la estación ferrocarril de
Oliva. “Dando solución a un problema ambiental, hecho requerido en varias
oportunidades por las autoridades del gobierno municipal” sostiene el texto del
convenio.
“De esta manera se liberaría el espacio para que el
Museo Nacional de Malvinas lo utilice para llevar adelante el proyecto que
posee” sostuvo el concejal del oficialismo Mario Gallará consultado por El
Diario de Oliva.
Qué pasa con las familias del sector
Respecto a las cuatro familias radicadas de manera
precaria en el predio, el municipio local evalúa el traslado de estas a las
viviendas desarrolladas vía convenio municipal con el gremio UATRE, iniciando
la charla con algunas de las familias, aunque por ahora “de manera informal”
sostuvo Gallará.
El concejal sostuvo que las familias abonarán un
valor simbólico por una cierta cantidad de años por las nuevas residencias
donde se instalarán.
Obra de gas y loteo
Ante esto, la municipalidad se comprometió a
desarrollar la obra de gas natural en los pedios de La Federación a la vera de
la ruta provincial 10. Allí el gobierno local aportará la dirección técnica y
la mano de obra, aunque no así los materiales ni los planos, “Además la
Municipalidad asume el pago de los honorarios, aforos, tasas y timbrados”. Cabe
recordarse que la municipalidad posee matrícula habilitante para la ampliación
de la red de gas desde 2016.
Además, el municipio se comprometió a la confección
del plano de mensura y subdivisión en 25 lotes del inmueble de propiedad de la
Cooperativa Agropecuaria de La Federación Limitada ubicada entre calle Luis de
Tejeda, Bartolomé Mitre, Los Hormigueros, Dr. Cesaretti y General Paz.
(*) Periodista y redactor principal de El Diario de
Oliva. Columnista de Política en FM Única 88.5. Conductor del programa
televisivo Asunto Político de canal 3 de Oliva.
La pesca es una cuestión candente que desnuda
agresiones intolerables. El diario The Guardian informó que un euro diputado
del Reino Unido aconseja hundir a los buques pesqueros extranjeros que faenen
en aguas británicas como se hiciera con el ARA Belgrano en la que murieron 323
marinos argentinos. Si bien se trata de una reprochable manifestación
individual, el irresponsable desatino adquiere relevancia ante referencias de
que Londres defenderá la pesca con un considerable aumento de presencia naval,
tanto en Gran Sol como en Malvinas.
El Ministro Michael Gove, responsable de pesca en
el gobierno de la señora May, ha señalado que una vez que se consuma el
divorcio con la Unión Europea fletará una armada, compuesta por cinco buques de
guerra y dotados de helicópteros y drones, para el control de la pesca en
dichas aguas. De acuerdo a informaciones públicas, el buque HMS Forth, con 90
metros de eslora, cañones automáticos de 30 milímetros y 24 nudos de velocidad
crucero, se destinaría a Malvinas.
El tema es desilusionante por cuanto Malvinas,
Georgias del Sur y Sándwich del Sur no enfrentan un problema significativo de
pesca ilegal. De hecho, no se ha producido una situación conocida de
depredación de estas características en las últimas décadas que justifique la
necesidad de una reacción comparable a la que enfrenta la Argentina en la milla
201. Menos aún de pesqueros argentinos. Consecuentemente, la protección
pesquera anunciada por el Ministro Gove sería claramente excesiva en el
Atlántico Sur.
No es la primera vez que el Reino Unido utiliza medios
militares desproporcionados en lo que hace a la pesca. Ya existió un episodio
criminal con el hundimiento por parte de la fuerza aérea británica de un barco
pesquero argentino desarmado en Malvinas, en mayo de 1982. Falleció un pescador
y doce resultaron heridos.
La pesca ilegal, no declarada y no registrada
(INDNR) en las aguas circundantes a Malvinas es muy distinta a la milla 201 por
las características del caladero. Tampoco tiene la amenaza de una masiva presencia
pesquera extranjera. El hecho lo prueba el énfasis de las decisiones de las
autoridades ilegitimas del archipiélago al haber negado licencias de pesca a
buques chinos por no ajustarse con normas sustentables y no por pesca ilegal
pese a reconocer que China no cumple con los estándares internacionales en la
materia.
Tampoco Malvinas es una zona marítima con una
situación de competencia pesquera similar o comprable a Gran Sol en el
Atlántico norte. En este contexto y existiendo una dilatada y sensible disputa
de soberanía por resolver en el marco de las resoluciones pertinentes de las
Naciones Unidas, es hora que el Reino Unido adopte un enfoque de mayor
contención y prudencia y evite caer en medidas irritables, como las anunciadas
por el Ministro Gove, que poco tienen que ver con la protección de intereses
exclusivamente pesqueros.
La conmovedora historia del correntino Ramón
Antonio Meza, que llegó a las islas con la Brigada de Infantería de Marina N° 1,
y cayó el 25 de mayo en medio de un feroz bombardeo de aviones y fragatas
británicas
Por Gaby Cociffi
Parte de la compañía de ametralladoras pesadas 12,7
antes de partir hacia las islas
Gravemente herido, acostado sobre el piso de un
helicóptero, sabe que se muere. Agonizando, busca en un bolsillo la foto de su
novia y la aprieta contra su pecho manchado de sangre. Unos segundos después,
su corazón lo abandona.
Era el frío mediodía del 25 de mayo de 1982 cuando
las esquirlas de una bomba de retardo, lanzada por un avión Vulcan británico,
atravesaron el cuerpo del soldado marinero Ramón Antonio Meza.
En la Bahía Yorke, al norte del aeropuerto de la
Isla Soledad, el joven de 20 años cae combatiendo detrás de su ametralladora
12,7 mm durante un intenso fuego enemigo.
Desesperados, sus compañeros buscan salvarlo. El
correntino se les está muriendo. El Cabo Principal Peralta, su jefe de sección,
y el Teniente Otero, jefe de la Compañía, piden un helicóptero. Hay que
llevarlo a Puerto Argentino para tener una esperanza. Lo acomodan en una
improvisada camilla. El aparato hace girar sus aspas y se eleva. Cuando
aterriza en el pueblo, Ramón yace sin vida abrazado a la foto de la única mujer
que amó.
La historia de amor y coraje del soldado nacido en
Curuzú Cuatiá, Corrientes, hoy vuelve con más fuerza a la memoria de aquellos
que lo conocieron. En su ciudad natal, su madre Delia Bernardina Meza, de 77
años, y sus hermanos Juan y Jesús recibieron la noticia que tanto esperaron: el
cuerpo de Ramón fue identificado luego de haber sido durante casi cuatro
décadas un Soldado argentino solo conocido por Dios en el cementerio de Darwin.
Meza es el soldado 114 en recuperar su nombre gracias al Plan Proyecto Humanitario.
Ramón Antonio Meza, Cabo Post Mortem y héroe de
Malvinas
Hijo mayor de una familia humilde, que el padre
dejó para no regresar jamás, era el sostén de su madre y sus cinco hermanos.
Estudió en la Escuela 471 "16 de noviembre" de su pueblo, trabajó
para llevar el pan a la mesa y se despidió orgulloso de su familia, vestido con
su uniforme blanco, cuando le tocó hacer el servicio militar en la Brigada de
Infantería de Marina N° 1.
Sorprendido y emocionado recibió el 2 de abril la
noticia de la recuperación de las Malvinas. Y celebró junto a sus compañeros.
Un oficial les informó que el Batallón de Comando, con la compañía de
ametralladoras pesadas 12,7., partiría hacia las islas, dividido en tres
secciones, como refuerzo del Batallón de Infantería de Marina N° 5, el
Regimiento 25 y el Regimiento 7.
Pero su instructor lo excluyó de la convocatoria
porque conocía su situación de sostén de familia. Ramón, sin embargo, se negó y
pidió ir como voluntario: deseaba luchar por la patria.
Pisó la turba malvinense como integrante de la 3a
sección de ametralladoras. El viento helado le golpeó la cara cuando llegó a
Bahía Yorke. Quedó maravillado con ese paisaje inhóspito, por ese arco de arena
blanca flanqueado por dunas coronadas de matorrales. Días después, allí
comenzaría el infierno de bombas, explosiones y muerte.
Cubrió su puesto de combate al norte de la
península, muy cerca del aeropuerto, uno de los puntos más atacados por el
cañoneo británico. Reforzó la sección de tiradores del Subteniente Domínguez,
del RI 25. "Y allí se convirtió en héroe, entregando su vida a la
patria", recordó emocionado el Vicealmirante Juan Marín, combatiente en
Malvinas.
La escuela 471 “16 de noviembre” en Curuzú Cuatiá
tiene una placa en homenaje a Ramón Orlando Meza
A Ramón Orlando Mendoza, veterano oriundo de Goya,
aún hoy se le llenan los ojos de lágrimas cuando habla de su compañero.
"Tenía una foto de su novia y a cada rato la sacaba y nos mostraba. “Mirá,
envidioso, qué linda es mi novia. Cuando vuelva me voy a casar con ella y va a
ser la madre de mis hijos”. Antes de guardarla, siempre le daba un beso. Cuando
recibió el disparo a muerte, en ese último segundo de vida, sacó la foto de su
bolsillo y lo único que hizo fue apretarla contra su pecho. Pensó en el amor
que dejó en Corrientes hasta el último suspiro", reveló en una entrevista
a Norte de Corrientes.
"Cuando me enteré de su muerte, pensé: ¿quién
le va a contar a la novia? ¿quién le va a decir que falleció entre las piedras
luego de un bombardeo de los aviones ingleses, mientras que las fragatas nos
seguían cañoneando? Sentó un dolor y una impotencia tremendas", rememoró.
En Corrientes existe un emblemático chamamé en
honor a los héroes que combatieron en la guerra de Malvinas. Se llama "Los
Ramones". Cuenta las historias de seis soldados correntinos, unos quedaron
en las islas, otros regresaron, que dieron todo por la patria. En una de sus
estrofas, escrita por Julián Zini y con música de Mario Bofill, se recuerda la
vida de Ramón Meza.
"Oh… el Ramón Antonio Meza,
sanluiseño enamorado,
murió apretando la foto
de su amorcito adorado…
Lindo por dentro y por fuera,
siempre alegre, siempre guapo,
con tu sonrisa grandota
aunque vengan degollando…".
Fue Ramón Mendoza quien contó los detalles de esta
historia para que crearan ese chamamé. "De los 649 soldados que murieron
en Malvinas, 50 eran correntinos, cinco de ellos de Goya. Hace muchos años que
falta un ser querido en algún hogar, un padre, un hijo", se emocionó el
veterano.
La ausencia de esos hijos, padres, hermanos que
partieron a la guerra para no regresar es una herida abierta en cada familia de
Malvinas.
La causa por la identificación de los soldados
enterrados en tumbas sin nombre en Darwin, impulsada por el veterano Julio Aro
de la Fundación No me Olvides de Mar del Plata, junto a esta periodista de
Infobae, con el apoyo del Coronel inglés Geoffrey Cardozo, del músico Roger
Waters y el Equipo Argentino de Antropología Forense, trajo algo de consuelo a
114 familias que durante casi cuatro décadas no conocieron el destino final de
sus seres amados.
230 cruces en el cementerio de Darwin y una placa
con los 649 nombres de los soldados caídos en la guerra, honran a nuestros
héroes (Lihueel Althabe)
De las 121 tumbas sin nombre, 122 cuerpos,
incluidas en el Plan Proyecto Humanitario, solo quedan 8 soldados por
identificar. A esto hay que sumarle los 3 héroes enterrados en la tumba C-1-10,
mal nominada desde que se renovó el cementerio en 2004, y por lo que será
necesario ampliar el acuerdo firmado entre la Argentina y el Reino Unido en
2016 para así finalizar el proceso de identificación.
"Si la Argentina lo pide, haremos lo que sea
para colaborar en cualquier otro trabajo humanitario", dijo Mar Kent, el
embajador del Reino Unido a Infobae.
"Recientemente me reuní con el Embajador del
Reino Unido y la Comisión de Familiares de Caídos en Malvinas, con quienes
estamos en una vinculación muy estrecha, para continuar profundizando el
trabajo que nos posibilite alcanzar la totalidad de las identificaciones",
señaló el secretario de Derechos Humanos Claudio Avruj.
Había 121 cruces con la placa Soldado argentino
solo conocido por Dios, hoy solo faltan reconocer 8 combatientes de estas
tumbas. Hay otros tres caídos que se deberán identificar, en una tumba mal
nominada luego de una reforma al cementerio en 2004
"El trabajo realizado hubiese sido imposible
sin el compromiso, el afecto y la cercanía de los familiares, que en un acto de
valentía decidieron entregar sus muestras de ADN para conocer el destino final
de sus seres queridos. Con lo hecho en este Plan Humanitario, creo que estamos
consiguiendo honrar esa confianza", finalizó el funcionario.
Hoy una placa recuerda al soldado Ramón Antonio
Meza en la escuela donde estudió en Curuzú Cuatiá. Muy pronto otra placa con su
nombre grabado marcará su tumba en las islas Malvinas donde murió. Su madre
podrá rezar frente a la blanca cruz donde yacen los restos de su hijo. Sus
hermanos, que dieron su sangre para hallarlo, podrán honrarlo luego de 37 años.
Quizás, ahora que lo han hallado, aquella novia que
él tanto amó un día visite el camposanto argentino. Y lleve una flor para aquel
joven héroe que murió abrazado a su foto. Así debería marcarlo el destino.
Unos 500 ex combatientes de Malvinas llegaron para
recordar el día en que “Madryn se quedó sin pan”, hace 37 años, cuando más de 4000
soldados arribaron al continente a bordo del buque británico Canberra luego de
la capitulación y el pueblo se volcó a las panaderías para darles de comer. El
homenaje comenzará a las 10 y a las 11 se inaugurará un imponente mural en el
ingreso al Muelle Storni. El Concejo Deliberante homenajeó este martes a los
veteranos de guerra de la ciudad.
Uno de los más carismáticos ex combatientes, Walter
Pintos, busca a la mujer que le entregó un pan cuando las tropas nacionales
desembarcaron en esa ciudad del Chubut.
Pintos, en diálogo con Télam, explicó que “estoy
desde ayer recorriendo casas, estuve incluso hasta la noche, con los pocos
datos que tengo, para dar con el paradero de esa mujer con una nena en brazos
que me dio ese pan felipe que comimos desesperados con mis compañeros sobre el
camión”.
“Fue un acto de amor que no me olvidaré jamás por
lo que fue el momento, por lo que significa el pan y porque nos hicieron sentir
nuevamente el calor de familia que no teníamos”, reveló el ex combatiente.
El 19 de junio de 1982 es recordado como “el día que
Puerto Madryn se quedó sin pan” porque fueron tantos los excombatientes que
desembarcaron en el muelle local que los vecinos, a modo de bienvenida, iban a
comprar a las panaderías que quedaron desabastecidas por tanta demanda.
Pintos explicó que “es difícil encontrarlos porque
seguramente muchos son ancianos y encima yo no tengo ese rostro tan claro en mi
memoria, son tantos años que pasaron, pero quiero retribuir de alguna manera
porque ese gesto fue enorme para nosotros por la circunstancia que vivimos”.
Los entonces jóvenes soldados, hoy en su mayoría
cuentan entre 56 y 57 años, extendían sus manos para recibir el pan desde la
compuerta trasera del Unimog del Ejército que los evacuó de Puerto Madryn.
“Nosotros mirábamos el mar porque así estuvimos durante
semanas, mirando el mar esperando que una fragata enemiga nos viniera a
bombardear, nos quedaba esa imagen grabada”, describió, recordando que no
separaban la vista del Golfo Nuevo sobre la cara sur de Península Valdés, en el
extremo noreste del Chubut.
El presidente del directorio de la administración
portuaria de Madryn que impulsó la iniciativa, Osvaldo Sala, explicó en diálogo
con Télam que “es una historia muy especial que debe ser conocida por todos y
en este caso es la imagen de soldados que extienden su mano para recibir el pan
que le da la comunidad debajo de los camiones de traslado de la tropa”.
“Ver a ese pueblo que les extiende a los soldados
un felipe es evocar ese momento y es inevitable conmoverse hasta las lágrimas”,
dijo el funcionario de puertos.
Emotivo reconocimiento del Concejo Deliberante
El Concejo Deliberante de Madryn reunió a Veteranos
de Malvinas para otorgarles un reconocimiento en el marco de “El día que Madryn
se quedó sin pan”. En esta oportunidad, se homenajeó a Alcides Ramírez, Rubén
Pastor, Héctor Binnier, Francisco Arturi y a Daniel Lillo.
“En la única ciudad donde nos recibieron así fue en
Madryn y eso nos genera un inmenso orgullo. En Buenos Aires nos metieron dentro
del Campo de Mayo y no nos dejaban salir. A los chicos de Esquel los metieron
en un campo lleno de espinas para que no los vieran: nos escondían”,
coincidieron los combatientes.
“Apostamos por mantener viva nuestra memoria y
recordar a nuestros héroes nacionales, pero también a nuestro pueblo que se ha
caracterizado la solidaridad, el respeto y la contención”, remarcó Xenia
Gabella.
Alcides Ramírez fue el primero en expresarse y lo
hizo con profunda emoción al recordar cómo fue ese 19 de junio de 1982. “Es la
primera vez, después de 37 años, que vuelvo a Madryn. Yo soy formoseño pero
quería estar. Estoy muy emocionado de reencontrarme con ustedes”.
Siguiendo la misma línea, Héctor Binnier leyó una
sentida carta: “Deseo expresar que no he encontrado palabras en nuestro
diccionario en la cual se exprese nuestra gratitud a nuestra ciudad, porque
decir simplemente “gracias”, no alcanza. “Llegó el Canberra al puerto. Salíamos
en camiones del Ejército y en micros. Apenas los vehículos pisaron la avenida
los habitantes de esta bendita ciudad se abalanzaron hacia nosotros: nos
querían ver, nos querían tocar. Nosotros no salíamos de nuestro asombro. Ver
cómo se emocionaban, cómo lloraban, cómo reían, cómo sacaban a algunos soldados
para llevarlos a sus casas y darle todo lo que tenían a mano”.
¿Por qué Madryn se quedó sin pan?
Héctor narró que la gente les preguntaba qué
querían de comer. “Les dijimos que queríamos pan ya que hacía dos meses que no
comíamos ese manjar en Malvinas. La gente salió corriendo a buscar y complacer
nuestro deseo. Nos traían alimento, golosinas, ropa. Nos pedían nombre,
apellido y número de teléfono para luego salir corriendo y llamar a nuestras
familias para avisar que sus hijos, hermanos, esposos o novios estaban en esta
ciudad”.
Para finalizar, Francisco Arturi resumió el sentir
de los soldados al bajarse del Canberra. “En la única ciudad donde nos
recibieron así fue en Madryn y eso nos genera un inmenso orgullo. En Buenos
Aires nos metieron dentro del Campo de Mayo y no nos dejaban salir. A los
chicos de Esquel los metieron en un campo lleno de espinas para que no los
vieran: nos escondían. Es tan fuerte lo que pasó acá… algunas mujeres nos
abrazaban y nos decían “hijos”.
Además de Germán Vázquez de la Dirección Municipal
de Veteranos de Guerra, estuvieron presentes los ediles Enzo Terrera, Marcelo
Gallichio, Mario Méndez, Franco Albanesi y Juan Duarte
En 1833, un diario británico llamaba giro
“inesperado” (sic) a la ocupación de las islas por su propio gobierno. Ese
detalle y muchos más en un libro que reconstruye la situación previa y los
primeros años tras la usurpación
Por Claudia Peiró
Un libro para conocer en detalle la historia de las
Malvinas
The Times (Londres), 23 de abril de 1833: "Ha
llegado un correo del Brasil con cartas desde el 17 de febrero. (…) Según ese
correo, tenemos informes desde Buenos Aires del 19 de enero. La disputa,
pendiente desde hace mucho, entre esa república (Argentina) y los Estados
Unidos relativa a las islas Malvinas ha sido llevada a un punto inesperado al
haber sido tomadas en posesión por el HMS Clio con el capitán Onslow en nombre
del gobierno británico. Las circunstancias, de las que no se ha dado noticia o
explicación previa, parecen haber causado un sentimiento muy airado en Buenos
Aires".
Plano de las islas Malvinas. Real Escuela de
Navegación de Cádiz, c. 1770
"La única deuda internacional que los argentinos no
han perdonado" (Canclini)
La cita pertenece al libro del especialista Arnoldo
Canclini (1926-2014), Malvinas 1833. Antes y después de la agresión inglesa,
que la Editorial Claridad ha relanzado este año. Los argentinos estamos convencidos
de nuestro derecho sobre esas islas y tal vez no haya causa que suscite más
unanimidad entre nosotros. En palabras de Canclini, "la única deuda
internacional que los argentinos no han perdonado". Pero casi dos siglos
de ocupación hacen que Malvinas sea una realidad lejana histórica y
geográficamente.
El libro de Canclini contribuye a llenar las
lagunas sobre la historia de las Malvinas a través de un detallado estudio de
la situación previa a la usurpación y de los primeros años de la ocupación inglesa.
Costa norte de Gran Malvina
Un relato pormenorizado de los días de la llegada
de la Clio, de cómo se decidió ese desembarco, de las escasas instrucciones
dadas a su capitán, de las ambigüedades -muy inglesas- en las comunicaciones
posteriores y de la reacción en Buenos Aires y en Londres; de esta última en
particular surge la evidencia, por los comentarios en la prensa, de que
Malvinas estaba muy lejos de ser un tema instalado o una aspiración general de
los británicos.
Iglesia católica Santa María, inaugurada en 1875
por los salesianos
El contexto histórico es el de "la pujanza
imperialista de Gran Bretaña en contraste con la debilidad de la nueva Nación
argentina", disparidad aprovechada por la primera para, además, ganarle de
mano a otras potencias, Estados Unidos en particular, que también estaban a la
búsqueda de un punto de apoyo en el Atlántico Sur.
"Para nuestra sorpresa, encontramos izada la bandera
inglesa" (Charles Darwin)
La Argentina no existía aún "como nación
unificada" y no disponía de una marina de guerra permanente; ésta se
formaba sólo cuando una situación bélica lo requería.
Billete de 10 pesos de curso legal en las islas.
Gobernación de Luis Vernet
En este contexto, dice Canclini, "lo que
sucedió en las Malvinas en 1833" debe entenderse como "el
enfrentamiento (de) una hormiga y un elefante".
A la sorpresa del Times le sigue cierta
indiferencia de Londres que hasta 1842 no produce ningún acto parlamentario o
de gobierno sobre Malvinas.
Paisaje rural. Isla Soledad
El joven Charles Darwin, que pasa por el
archipiélago en el viaje que realiza junto al capitán Robert Fitz Roy en la
Beagle, dice al llegar a las islas: "Para nuestra sorpresa, encontramos
izada la bandera inglesa. Supongo que la ocupación de este lugar apenas si ha
sido informada en los diarios ingleses, pero hemos oído que toda la parte
austral de América está en fermento por ello. Según el terrible lenguaje de
Buenos Aires, uno podría suponer que esta gran república ¡pretende declarar la
guerra a Inglaterra! Estas islas tienen una apariencia miserable: no tienen un
solo árbol. Pero por su ubicación serán de gran importancia para la navegación;
por esta causa el capitán [Fitz Roy] planea hacer una revelación
detallada".
Puerto Argentino, isla Soledad. Postal de 1970
"De cómo lo que había sido un próspero
establecimiento argentino se fue transformando en una colonia inglesa"
De estos datos muy significativos está lleno el
libro que, luego del relato de la ocupación, pasa a la descripción de cómo
"lo que había sido un próspero establecimiento argentino se fue
transformando en una colonia inglesa"; un relato que incluye hasta la
detallada biografía de algunos de los primeros habitantes de la isla,
mayormente llevados allí por el gobernador Luis Vernet (designado comandante
político y militar de Malvinas por Martín Rodríguez en 1829).
Texto presentado por Luis Vernet en el marco del
conflicto con los norteamericanos
El libro incluye varios apéndices de interés, como
el informe de (1829) de William Langdon al Almirantazgo con los motivos por los
cuales recomienda ocupar Malvinas, las instrucciones del gobierno bonaerense al
Capitán Pinedo (1832), de triste actuación como "defensor" de la plaza,
las instrucciones al capitán Onslow, que condujo el desembarco (2 y 3 de enero
de 1833), las observaciones del propio Onslow sobre las islas, así como los de
otros funcionarios británicos sobre el mismo asunto, y los artículos publicados
en la prensa porteña, entre otros documentos.
Casa del comandante político y militar de Malvinas,
Luis Vernet. Puerto Luis, isla Soledad
"Canclini trabajó toda su vida para que no se olvide
a quienes hicieron Tierra del Fuego; que Tierra del Fuego no lo olvide a él"
Fallecido en 2014, Arnoldo Canclini fue uno de los
mayores especialistas en historia de Tierra del Fuego. Como pastor protestante
que era, puso especial atención a la actividad de los primeros misioneros
anglicanos en el Canal Beagle, aunque sin descuidar ningún aspecto de la
historia regional.
Nacido en La Plata, cursó el secundario en el
Nacional Buenos Aires. Su primer viaje a Tierra del Fuego lo hizo en 1947. Desde
entonces, quedó atrapado por la región y su historia.
Arnoldo Canclini y la portada de uno de los muchos
libros que dedicó a la historia de la parte más austral de la Argentina
Se doctoró en Filosofía y Letras en la UBA y luego
se ordenó pastor en la Iglesia Bautista. Fue profesor del Seminario
Internacional Teológico Bautista y, en paralelo con las ocupaciones del
pastorado, se dedicó a la investigación histórica y publicó varios libros sobre
los pioneros de la colonización de la provincia austral, así como una
"Historia de Tierra del Fuego" (Plus Ultra, 1980) y "Así nació
Ushuaia" (1992), entre otros muchos ensayos y artículos. También dirigió
la obra colectiva "Ushuaia 1884–1984" o "Libro del
Centenario".
Acantilado del archipiélago malvinero frente al Mar
Argentino
Viajó a Malvinas tanto antes como después de la
guerra y el resultado de esas visitas y de sus investigaciones fueron los
libros Malvinas 1833. Antes y después de la agresión inglesa y Malvinas, su
historia en historias.
Escribió también una biografía del aborigen Jemmy
Button que Fitz Roy llevó a Inglaterra en 1830.
Sellos postales referidos a Tierra del Fuego,
Antártida e Islas del Atlántico Sur
En un artículo publicado en el Diario del Fin del
Mundo, el historiador Lucas Potenze, recordó de este modo al autor de Malvinas
1833: "Tierra del Fuego le debe mucho a Canclini; quien, a pesar de no ser
historiador de profesión, ha colaborado como nadie para recuperar nuestro
riquísimo y singular patrimonio histórico; sin ser fueguino amó a nuestra
tierra y nuestra gente (…), fue uno de los mayores y más documentados
defensores de nuestros derechos sobre las Islas Malvinas. Sería un acto de
estricta justicia que alguna calle de esa Ushuaia a la que tanto quiso llevara
su nombre (…). Él trabajó toda su vida para que no se olvide a quienes hicieron
la Tierra del Fuego; a nosotros nos toca que Tierra del Fuego no se olvide de
él".
La bandera argentina flameando frente a Puerto
Argentino
NOTA: Las imágenes que ilustran esta nota fueron
tomadas del libro "Islas Malvinas. Visiones del patrimonio
argentino", editado por MASA Argentina S.A. (2011).